/Javier Ortiz Amuriza

98. Una visión personal de la situación mundial.

Por Javier Ortiz Amuriza

Marzo de 2024

 

Guerras por doquier entre unos y otros estados. Luchas internas en muchos estados. Necesidad de terapia y compromiso íntimo y personal. Actitudes de imposición generalizada entre las personas y los estados. Un planeta reclamando atención, una desigualdad disparada cuando, a pesar de no haber suficiente para la codicia de una sola persona, hay más que suficiente para todas las personas del planeta.

Ya en anteriores artículos vengo compartiendo mi visión del estado de las cosas en la situación mundial actual. Guerras por doquier, inflación, restricciones a la libertad de la sociedad y desigualdad. Todo ella conlleva un hastío generalizado que lleva, en demasiados casos, pagarlo todo por perdido. Es en estos momentos en los que más falta hace hacer gala de una valentía y una determinación que llene de esperanza al futuro de la humanidad y el planeta.

Como ya he comentado con anterioridad, creo que hay una necesidad generalizada de terapia, de un profundo conocimiento que cada cual pueda conquistar mediante su esfuerzo personal.

Personalmente y a pesar de llevar con apoyo psicológico toda mi vida pues así lo he escogido siempre y tal y como se puede deducir del vacío de artículos que ha habido durante tres o cuatro meses, he estado durante este tiempo derrotado por la enfermedad que padezco, durmiendo quince horas al día y sumido en una profunda depresión. Gracias a Dios he tenido la oportunidad de completar el trabajo psicológico que vengo realizando durante toda mi vida con una terapia psiquiátrica a la que me ha llevado este periodo descrito.

Pienso que en lo que al mundo se refiere es necesario aplicar el sentido común, la moderación y la d determinación. Flexibilidad y resiliencia en todos los ámbitos. En lo social, en lo económico y especialmente en lo personal, en lo más íntimo de cada persona.

El conflicto de Ucrania, que pone de manifiesto que según quien exagera sus comportamientos sintiéndose juez del mundo, pone de manifiesto que vivimos tiempos convulsos en los que hace falta un grado de sensibilidad y coraje. Un espíritu constructivo es necesario soportado sobre fuertes pilares de sensatez y valentía.

Pienso, dicho sea de paso, que Pedro Sánchez presidente del Gobierno de España actuó con valentía en la declaración que hizo ante La Unión Europea al respecto de unos y otros asuntos. La crisis diplomática con Israel y más concretamente la situación de guerra que se está viviendo en Gaza lo ponen de manifiesto. Si bien es perfectamente condenable los actos perpetuados por las milicias gazatis contra Israel no es menos reprochable la actuación, en mi. de desproporcionada, que Israel está teniendo.

El peligro de una escalada belicista en la región que pudiera desatar este mismo de actitudes y comportamientos por todo el mundo pone en entredicho la madurez de la humanidad. Insistimos en pelearnos entre nosotros cometiendo actos reprochables cuando en realidad deberíamos de estar todos unidos trabajando en frenar y revertir los efectos del cambio climático.

El planeta va a sobrevivir de eso no hay duda, lo que no está tan claro es que lo haga de la mano de la humanidad. Somos todas las personas responsables de ello y es a cada quien a quien le toca realizar un esfuerzo íntimo en revertir la tendencia.

Valentía y hermandad es lo que nos reclama el planeta y la situación mundial. No se nos exige que seamos perfectos simplemente que lo intentemos, que lo intentemos de corazón y desde el más íntimo compromiso con la esperanza para las personas y seres sintientes del planeta.

Ágora

UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

¿Quién es Javier Ortiz?

Últimos Artículos

Art. 121. Auténtica salud personal, determinación, amor propio y futuro.
Art. 120. Nuevo Orden Mundial: yo me lo guiso, yo me lo como. Neurosis normalizada para comenzar 2026.
Art. 119. Cordura y esperanza para 2026.
Art. 118. Se acaba el 2025, gracias a Dios.
Art. 117. Salud Mental.
Art. 116. Enajenación institucional retratada por iniciativas particulares ejemplarizantes.