Cómo afecta la volatilidad del entorno socioeconómico, los avances tecnológicos, y las nuevas demandas de la sociedad a la formación académica y profesional en los albores del siglo XXI. Las enormes oportunidades que todo ello brinda a los jóvenes de hoy.
Aunque soy Licenciado en Derecho nunca ejercí la abogacía. De hecho, desde hace años me describo en mi Curriculum Vitae como abogado-economista pues siempre me dediqué profesionalmente a la organización y gestión de empresas y fundaciones privadas www.javierortizamuriza.com
Soy padre de una niña. Una chica trabajadora, disciplinada, inteligente, valiente y muy capaz que ha sabido cultivar sus virtudes mostrando una perseverancia y determinación dignas de elogio. Acaba de cumplir los dieciséis. Siempre hemos charlado mucho y en nuestras conversaciones he podido darme cuenta de la desorientación de nuestros jóvenes en el momento de proyectar sus vidas académicas.
Por un lado, según comenta ella, tienen que escoger a muy temprana edad unas u otras vías académicas que, de alguna manera, condicionan su futuro. Lo hacen sin acabar de comprender las implicaciones que tienen las decisiones que han de tomar ahora y sin conocer cómo estas decisiones se traducirán en puestos de trabajo concretos y quehaceres profesionales específicos. No saben a qué se van a dedicar profesionalmente si escogen una u otra opción. No conocen sus aplicaciones prácticas y laborales.
Al mismo tiempo, mi hija manifiesta su preocupación acerca de cómo van a evolucionar las cosas en un entorno socioeconómico convulso como el actual y si va a haber trabajo para unas u otras opciones. Yo siempre le digo: hija, lo importante es que estudies lo que te gusta sin pensar en el mañana pues nadie sabe cómo va a ser el futuro y lo que sí es seguro es que nunca vas a dejar de estudiar, de aprender, de modelar tu perfil profesional. Además, insisto en este sentido, mi recomendación es que prolongues tu vida de estudiante hasta que la vida te lo permita y, aún después, conserves la actitud de “aprendiz” para siembre, que la hagas tuya, parte de ti. Procura conservar dicha actitud no sólo en lo profesional sino también en lo intelectual y personal y fundamentalmente en lo espiritual. En definitiva, en crecer como persona para tu propio bien y el de los que te rodean.
Por motivos de salud he estado de baja durante dos años (junio 2015 a junio 2017) lo que me ha ofrecido la oportunidad de dedicar tiempo a la lectura e investigación. De una manera intuitiva decidí apuntarme a un curso On-line de gestión de comunidades virtuales y redes sociales. Al mismo tiempo dedico tiempo a la lectura de libros de distinta naturaleza (Una Oveja Negra al poder, acerca de José Mújica, El Capital en el S XXI de Thomas Picketti o El fin del mundo tal y como lo conocemos, de Marta García Aller, entre otros) y me suscribo a la revista Harvard Deusto Management and Innovation.
Teniendo en cuenta que soy un profesional formado en el siglo XX, con la lectura a la que he hecho referencia y el espacio de reflexión que me ha brindado la baja médica, se me han abierto un mundo de posibilidades para tratar de ser un apoyo para mi hija en un momento tan importante para su desarrollo y me decido a escribir este artículo.
En primer lugar, quiero explicar algunos conceptos que manejan los autores más destacados en gestión empresarial actualmente:
La mezcla de conocimientos aparentemente no relacionados es la que genera el pensamiento híbrido que como tantas cosas nació hace más de 2500 años. Un ejemplo mencionable y por todos conocido podría ser: Leonardo Da Vinci.
Daniel Pink autor del libro de referencia “Una nueva mente”, nos explica que lo que considerábamos los fundamentos del éxito están cambiando en el paso de la era de la información a la era conceptual. Dice:
- El pensamiento secuencial racional y tremendamente analítico que primaba en la era de la información, deja lugar a la necesidad de un pensamiento mucho más holístico, global, creativo y empático.
- Una estructura mental dirigida principalmente por el lado izquierdo del cerebro cambia en una etapa en la que necesitamos el lado derecho del cerebro y esa visión holística sean lo que nos guie principalmente.
- La especialización máxima deja lugar a la necesidad de encontrar mentes con visiones amplias, multifacéticas con capacidad de tener una visión global y gran capacidad de unir distintos conceptos.
- Las profesiones de enfoque especializado, como la ingeniería o la informática, tremendamente valiosas en la era de la información, ya son menos necesarias y aquellas otras cuyo perfil es más conceptual y está cercano a las profesiones humanistas y/o creativas, adquieren relevancia en esta era digital.
De mismo modo, John Maeda, presidente de la Rhode Island School of Design indica que el futuro del desarrollo económico dependerá en gran medida de una migración desde las profesiones enfocadas al razonamiento y la lógica (STEM; scienece, technology, engineering, y maths) a las profesiones holística como las que define bajo el acrónimo IDEA (intuition, design, emotion y art).
Son cada vez más necesarias las personas de perfil híbrido. Ese tipo de persona con distintos tipos de educación y experiencias vitales, académicas y profesionales. Una diversidad que aporte riqueza no sólo a la formación académica, sino también a lo experiencial y personal.
A continuación, trato de incluir algunos conceptos e imágenes de un artículo de la mencionada revista de gestión para una más fácil comprensión.
Design Thinking
Enfoque de innovación basado en los modelos de Design Thinking:


Personas de perfil y pensamiento híbrido

Perfil Híbrido
Reflexionando acerca de todo esto, me doy cuenta de que, a pesar de mi arraigo en el Siglo XX, yo soy un caso extraño, una rara avis. Si bien estudié un bachillerato de Letras Puras (latín y griego) y me licencie en Derecho, toda mi vida profesional la he dedicado a la gestión y organización de empresas y fundaciones privadas para lo que he ido formándome a lo largo de toda mi carrera.
Del mismo modo, siempre fui muy aficionado a bailar. Practiqué ballet con 10 años, aunque lo cambié, influenciado por la presión social, por un Arte Marcial: Karate, de hecho, llegué a obtener el Cinturón Negro Primer DAN.
Tras darle vueltas, llego a la conclusión de que fue por la influencia femenina de mis hermanas. Soy el pequeño de siete hermanos de los que los dos mayores son hombres y entre ellos y yo, hay cuatro mujeres. En una sociedad eminentemente machista, mis hermanas se afanaron en hacer de mí algo distinto. No me llama la atención que, una vez más, la labor de la mujer haya podido marcar la diferencia.
Gracias a todas las mujeres.
