El objetivo de este artículo es tratar de explicar los antecedentes de lo que comenzó como un proyecto. Lo hago haciéndome eco de la sugerencia de Niranyan “para mejor conocimiento y reconocimiento de todos”. Campus Phi nace primero como Proyecto Las Siete Fuentes, más tarde, a medida que iba tomando forma, se convirtió en el Proyecto Campus Phi y hoy en día es la realidad del Campus Phi, algo que Swamiji concibió como entorno llamado a constituir la infraestructura necesaria para albergar el proyecto Universidad de la Consciencia. Para más info, ver:
http://fundacionphi.org/actividades/proyecto/proyecto-las-sietefuentes
http://fundacionphi.org/actividades/proyecto/campus-fundacion-phi
http://fundacionphi.org/actividades/proyecto/proyecto-universidad-dela-consciencia
Pujya Swami Rameshwarananda Giri Maharaj, (en adelante Swamiji), en su inmensa generosidad, trabaja incansablemente para hacer accesible a todas las personas que lo deseen, el conocimiento a que tiene acceso por una impecable práctica espiritual desde hace décadas, https://varanasiashram.wordpress.com/. Una sabiduría que concibe como Patrimonio de la Humanidad y regala por activa y por pasiva, sin descanso, para beneficio de toda la humanidad y del planeta. Lo hace con una vocación de permanencia más allá de las vidas de todas las personas que de un modo u otro han colaborado atraídos por el potente vórtice de energía que sin duda constituye la vida de Swamiji. Intentaré ser lo más fiel que me sea posible, pero ruego a quien pueda aportar, corregir o completar alguna información, contacte conmigo para proceder a la subsanación que corresponda, en cuanto me sea posible. Gracias.
Campus Phi
Antecedentes
Aunque yo no tuve el privilegio de conocer a Swamiji hasta 2001, sé que la Escuela Phi de Yoga Vedanta y Meditación comenzó su andadura allá por 1993 según se explica en su website:
https://varanasiashram.wordpress.com/
Ya entonces, Gora fiel compañero de Swamiji, íntimo amigo desde el principio, con quien le une una estrecha relación desde su juventud, compartiendo no sólo amistad, sino también inquietudes, formación, actividades profesionales, proyectos empresariales e incluso Sangha. Gora, viendo con claridad la proyección de un joven especial lleno de virtudes, le viene apoyando en todo desde el comienzo, desde antes del principio, facilitando su labor y crecimiento. Además, puso a disposición de Swamiji, una vez ordenado Swami, su propia casa en Valencia y todos sus medios personales para posibilitar un desarrollo singular. En primer lugar, fue en casa de Gora donde se estableció el Varanashi Asram y que más adelante donó a Fundación Phi haciendo, una vez más, alarde de generosidad y entrega. Gracias Gora por haber estado siempre ahí, gracias por continuar ahí, siempre estaremos en deuda contigo. Gracias de todo corazón.
También otras personas han compartido amistad con Swamiji desde antes del inicio de su vida monástica como son Shati y Bhakti y seguramente otras personas que yo desconozca. Lo cierto es que, aunque yo conocí a Swamiji, como Félix, de niño ya que su hermana Maia y yo compartíamos aula en la escuela, no tuvimos gran relación pues era el hermano mayor de mi compañera de clase a mis los doce y trece años (1982-1984), y no volvimos a coincidir hasta el año 2000 por mediación de Shankar con quien siempre me unirá un íntimo sentimiento de gratitud y fraternidad.
Como decía, aproximadamente en 2001, si la memoria no me falla, Swamiji me propuso participar en un curso de autoconocimiento en el que trabajaba y que posteriormente registro como Método Phi. En aquel curso ya nos advertía de los tiempos difíciles que estaban por venir.
También nos ofreció la posibilidad de instruirnos en la Escuela Phi de Yoga Vedanta y Meditación. Muchos aceptamos el ofrecimiento y comenzamos unos y continuaron otros, una instrucción, formación o aprendizaje sin parangón, desde mi punto de vista.
Permítaseme un inciso para tratar de explicar algo que considero relevante y que hago con la “boca pequeña”, pues no soy la persona más indicada para ello. Sea como fuere voy a tratar de transmitir aquello hasta donde voy comprendiendo. En los mencionados estudios, se estudia, entre otros textos sagrados, La Baghabat Gita. Un texto que forma parte del texto épico Mahabarata. En el mismo se narra la Guerra de Kurukshetra desde la perspectiva de Arjuna que representa al buscador o shadaka y narra su diálogo con Khrishna, deidad hindú que en este caso creo que representa la virtud que hay en el interior de toda persona en estado latente, como potencial.
A lo largo del texto se hace una alegoría a la Guerra interior que se produce en toda persona buscadora de la Virtud. Así, Swamiji nos ofrecía la posibilidad de pedirle un nombre, al que yo llamo nombre de guerra, para brindarnos un elemento que simbolizase la persona que va a librar esta guerra y tomar distancia del personaje construido a lo largo de toda la vida. En mi caso este nombre es Govinda. A partir de ahora utilizare estos “Nombre de Guerra” de todas las personas a las que haga mención, siempre que ello sea posible.
Retomando el hilo de la narración, Swamiji ya había comenzado a trabajar también en el orden material, promoviendo la creación de distintas empresas. Primero, si no me equivoco, Phi Gaia. Una empresa que constituyó aportando un dinero, junto con Swamini Madhavananda Moyi Giri (en adelante Mataji) para la compra de los terrenos en los que hoy está ubicado Campus Phi. Eran unos terrenos que formaban parte de una herencia yacente, es decir un patrimonio transmitido por fallecimiento a distintos herederos dispersos. Hubo que hacer un intenso trabajo localizando y coordinando a los diferentes propietarios. Este trabajo fue realizado por Shankar, creo que fue durante los años 2003/2004 aproximadamente.
Después, creo recordar que, sobre 2005 Phi Educacional, empresa dirigida por Durga, empresa a través de la que muchos pudimos perseverar en la integración del Método Phi.
Por último, y creo que también en 2005, Phi Design, estudio de arquitectura. Esta empresa nació de la mano de Shankar, quien la dirigió durante varios años, permitiendo el acceso a la misma y con ello el acceso a un trabajo remunerado a diferentes personas como Gaiatri, Nalini, Govinda, Bharat , Pashupati y Shundari quienes convivieron con distintos profesionales del diseño y la arquitectura. Espero no olvidar a nadie.
Con todo ello, nace espaciophi:
Espacio Phi | Fundación PHI (fundacionphi.org)
En junio de 2008, Govinda deja Phi Design y se pone a disposición de Swamiji y Mataji para la constitución de Fundación Phi que adquiere personalidad jurídica en junio de 2009. Desde el comienzo, Narayana se hizo cargo de la contabilidad y administración de la fundación, Bharat de los asuntos informáticos, Mahadeva de las relaciones con los medios y Padme del desarrollo, administración y gestión de la página web, como Web Master. Se crea entonces el Comité Ejecutivo como órgano ejecutivo de la fundación, con Narayana, Mahdeva, Padme, Karuna, Nanda, y Datatreya, órgano al que posteriormente se una también Amba. Todos de manera altruista y en calidad de voluntarios:
Organización y Miembros > Comité Ejecutivo | Fundación PHI
(fundacionphi.org)
Una fundación para la que, desde el principio, la transparencia ha constituido un pilar fundamental tanto en lo relativo a su organización interna, como a los diferentes programas de actuación que desarrolla en los diferentes ámbitos de actuación apoyándose para ello en su página web:
Gestión Transparente | Fundación PHI (fundacionphi.org)
Tras su constitución, diferentes socios de las distintas empresas donan sus participaciones sociales a la fundación. Entonces, y en aras de asegurar que las empresas desarrollaran sus respectivas actividades en estricto respeto y cumplimiento de los fines fundacionales de Fundación Phi, en un ejercicio de responsabilidad que se estimó necesario, nace el CATyG (Comité de Asesoramiento Técnico y Gestión), creo recordar que en torno a 2010.
Organización y Miembros > CATyG | Fundación PHI (fundacionphi.org)
Narayana ha venido prestando los denominados servicios centrales consistentes en la llevanza de la contabilidad, gestión administrativa y fiscal para una mejor fiscalización de las empresas, inicialmente desde Phi Design y sustituyendo a Nalini y posteriormente desde Phi Gaia.
Cabe decir aquí que Narayana, técnico administrativo, fiscal y contable de reconocido prestigio siempre cobró menos de lo que valía y trabajó más de lo que cobraba, generando ingresos y control desde el primer momento de su incorporación a las empresas. También es justo decir que muchos de los miembros de la Shanga que asumieron responsabilidades profesionales en las empresas, lo hicieron cobrando salarios por debajo de mercado (Gaiatri, Nalini y Shankar, entre otros) y con dedicaciones y cargas de trabajo muy superiores a los salarios que percibían y en todo caso, por debajo de mercado.
Phi Educacional, más tarde tomó el nombre de Phi Salud Natural. Un periodo durante el que la salida voluntaria de Durga, dio paso a otras personas como Nalini desde Phi Design (servicios centrales durante un tiempo) y finalmente Vashudeba a cargo de su dirección.
Fueron años económicamente complejos durante los que se vivieron los últimos coletazos de la “Burbuja Inmobiliaria” en España y que desembocó la crisis financiera que se inicia en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, que declara su quiebra el 15 de septiembre de 2008 en EEUU. La crisis financiera Global de 2008 se desató de manera directa debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos en el año 2006, que provocó aproximadamente en octubre de 2007, la llamada crisis de las hipotecas subprime. Las repercusiones de la crisis hipotecaria comenzaron a manifestarse de manera extremadamente grave desde inicios de 2008, contagiándose primero al sistema financiero estadounidense, y después al internacional, teniendo como consecuencia una profunda crisis de liquidez, y causando, indirectamente, otros fenómenos económicos, como una crisis alimentaria global, diferentes derrumbes bursátiles (como la crisis bursátil de enero de 2008 y la crisis bursátil mundial de octubre de 2008) y, en conjunto, una crisis económica a escala internacional.
La mayor crisis económica de los últimos cincuenta años, tuvo también repercusiones en las empresas que conformaban espaciophi. Primero, en Phi Design, cuya actividad mercantil quedó en suspenso a la espera de la venta del inmueble de que sigue siendo titular y que es alquilado mientras tanto, a la espera de ser vendido, para su liquidación definitiva.
Años después, Phi Salud Natural que tras aguantar años dando beneficios, finalmente no pudo soportar la pérdida de clientela que supuso la mudanza generalizada a Extremadura. Sin embargo, se liquidó generando ingresos para Fundación Phi y convirtiéndose así en la primera empresa del denominado espaciophi que genera ingresos a Fundación Phi. Previsiblemente, con la ayuda de Dios, no será la última y su senda será seguida por Phi Design, con la venta del inmueble mencionado y Phi Gaia, con la puesta en rentabilidad del Hotel Campus Phi y otras actividades que se puedan desarrollar en el futuro, desde la misma.
Parece que espaciophi, inicialmente constituido por tres compañías pudiera terminar concentrada en una sola, Phi Gaia en un intento de adecuación a los difíciles tiempos que vivimos. De momento, con una explotación circunscrita al Hotel Campus Phi www.hotelcampusphi.org y quizás en un futuro, rescatando las actividades de salud y arquitectura desarrolladas antes por las otras empresas.
Retrospectiva
Qué duda cabe de que se trata de un proyecto impregnado de magia en el que la providencia toma el control y nos brinda un campo de trabajo, personal, profesional y coyuntural totalmente insospechado, al menos para mí, nunca imaginado y totalmente imprevisible.
Más allá de las voluntades de los implicados, los avatares del entorno, las diferentes dificultades de salud de unos y otros y las recientes anomalías globales puestas de manifiesto por la pandemia del COVID 19, nos brindan a todas las personas implicadas, un entorno de trabajo en el que la humildad, la interdependencia y la consciencia de que cada persona, no somos más que una pequeña pieza en un gran engranaje que nos supera a todos y en el que la providencia nos brinda la oportunidad de resultar de utilidad y con ello, formar parte de algo único.
Si perjuicio de que en 2010 aproximadamente se empieza a trabajar en lo que hoy es Campus Phi, las obras de construcción no comenzaron hasta enero de 2016 y la inauguración se demoró hasta noviembre de 2018. Un camino lleno de vicisitudes en el que se tuvo que encarar una demanda judicial injustificada por parte de la primera constructora y que gracias a la clarividencia y valentía de Swamiji, una vez más, puso límites a un nuevo abuso de poder. Lo hizo en contra de todas las opiniones, al menos de la mía, y lo afrontó de forma heroica cosechando una victoria judicial mediante reconvención, que más allá de sus resultados materiales supuso una victoria frente al abuso generalizado en la sociedad actual. Algo que creo, tiene un valor intangible, pero nada desdeñable. Se hizo con la inestimable ayudada del abogado extremeño Braulio Caldera y de José Luis Pedrera Zamorano perito técnico también extremeño quienes, con su trabajo detallado, profuso, amplio y profundo facilitaron que una vez más que la providencia encontrará un espacio en beneficio de la verdad. Gracias a todos.
Pensemos también que, si bien la ejecución y puesta en marcha material ha llevado tres años de intenso trabajo de tantas personas, también el trabajo previo para lograr la calificación de los terrenos para uso terciario (se trataba originalmente de suelo estrictamente rural), llevó un periodo de seis años. Un tiempo de un trabajo, sin duda menos intenso, pero árido, sin muestras exteriores de avance, en el que diferentes personas como Gora, Mahadeva, Swamiji, Narayana o Govinda se afanaron con intensidad. Todo ello con el apoyo incondicional desde la retaguardia de Mataji, Swamini Satynanda Giri, (en adelante Satya Ma), Swamini Dayananda Giri (en adelante Daya Ma) quienes trabajaron intensamente. Lo hicieron, no sólo sosteniendo la actividad monástica en unos casos, también mudándose y ofreciendo un soporte logístico crucial en otros (Satya Ma y Gaiatri).
En la puesta en marcha del Hotel Campus Phi quisiera destacar la labor de Suyata, quien desde su juventud ha mostrado una cualificación y capacidad de trabajo encomiables. Felicidades cariño y muchas gracias.
Además de la puesta en marcha se han mantenido las actividades de la Escuela Phi de Yoga Vedanta y Meditación, celebrando los retiros con la mayor normalidad posible y coordinándolo todo con actividades de clientes, como los encuentros del Método Hoffman, merece el reconocimiento expreso de Daya Ma, Karuna, Amba, Gaiatri y Bharat. También creo que lo merece el trabajo de Nanda, Lakshman y todo el equipo de mantenimiento así como el de Sylvie, Vashudeba , Bindu y el de todas las personas que han acudido sin dejarse amilanar por las circunstancias, desde Barcelona, País Vasco y otros lugares del entorno nacional e internacional. Gracias a todos de corazón.
También a todas las personas que han mantenido su compromiso con el hotel, haciendo frente a sus obligaciones económicas incluso durante el tiempo en que el acceso estuvo legalmente prohibido y/o restringido e incluso haciendo frente a situaciones personales de pérdidas de familiares y tantas otras circunstancias. A toda la Sangha española, francesa, belga y de otros países, gracias.
Quiero hacer especial mención de la fantástica gestión de la crisis en 2020 por la pandemia COVID 19. Una gestión, ágil, veloz e impoluta. Una gestión ejemplar, como así han puesto de manifiesto las autoridades extremeñas. Algo que no hubiera sido posible sin la colaboración de Amba, Karuna, Daya Ma, Satya Ma y todos los miembros del Centro Vedántico.
Por último, quiero agradecer a Kaliani y Niranyan su trabajo para la futura puesta en marcha de la Universidad de la Consciencia que complemente la actividad en marcha Escuela Phi de Yoga Vedanta y Meditación.
No quisiera dejarme nada ni a nadie, pero consciente de mis limitaciones, ruego a quien identifique cualquier error u omisión, que me lo haga saber para su subsanación.
consultoriayservicios@javierortizamuriza.com
Para terminar, quisiera compartir una reflexión personal, íntima que hago también “con la boca pequeña”, en un ejercicio de expresión sincera.
Son tiempos difíciles, pero creo que podemos tratar de alinearnos con la esperanza. Hacerlo en un intento de honrar a Swamiji, su entrega y sacrificio. Hablo desde la intuición, cuando digo que tras un año convulso como el 2020, creo que quizás podemos intentar dejar un espacio a la magia de la vida, a la Gracia de Dios, si entre todas las personas que lo deseen, procuramos caminar juntos al encuentro de la Virtud, con auténtica humildad, entrega y alegría. Quizás podamos también contagiarlo a nuestros clientes.
Cada persona habrá de encontrar su medida que será única, personal e intransferible, pero creo sinceramente que ya somos parte de una misma cosa al formar parte de este proyecto, de esta empresa, de este designio.
Aprovecho para desear a todas y a todos, unas felices fiestas y un próspero 2021. Nos vemos entonces. Gracias de corazón.
